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La Garganta del rio Moros... mucho por descubrir.

Ruta del día 23 de abril de 2012.

Y digo que mucho por descubrir y es verdad. Bajaba yo de esta inprovisada ruta y me encuentro en la pista del rio con Emilio, un madrileño afincado en La Estación, que escapándose de la rutina de su trabajo, dedica un rato a empaparse de lo que nos ofrece este paisaje tan espectacular.
Empezamos la larga y rica charla sin conocernos, pero a medida que va avanzando la conversación, es tal la confianza, que parece que fuesemos amigos de toda la vida. Nos ibamos diciendo que por muchas visitas que hagamos a La Garganta, siempre descubres algo nuevo, necesitaríamos muchos días para meternos por sus innumerables rincones.
Esta vez tenía pensado subir al Montón de Trigo y al final surgió otra variante no menos atractiva, sin alcanzar grandes alturas, pero como he dicho antes, lo suficientemente atractivo.
Subiré por la Loma de La Cacera para dar con la línea de los 1.450 m aprox y faldear por el poco transitado camino del canal de agua. Dicho canal se encuentra destrozado en algunos tramos, debido al arrastre de los pinos. Llego al embalse del Tejo, aquí sigo el cauce del arroyo del Tejo hasta el Collado de Marichiva, visito sus fuentes y cojo el camino hasta Los Ojos del rio moros.
Dije antes que mi intención era ir al Montón de trigo, pero el fuerte viento y los 20 cms. de nieve blanda me hacen cambiar la ruta.
Bajo por Los Ojos hasta el embalse del Vado de Las Cabras, sigo el cauce hasta "El Salto de la Trucha" en  El Tejo. Haré una visita al chozo de Las Tabladillas y cogeré la pista del rio hasta el aparcamiento de La Panera.
Espero no os cansen las fotos que os quiero mostrar,


Puerta de La panera. Parece que le han dado un lavado de cara a la caseta de control, aún así decir que no se acertó con el diseño de dicha caseta tan moderna. Puedes encontrar casetas integradas en el entorno como en Cercedilla, La Pedriza, etc. Esta para mí... un fracaso. 

Agua de los arroyos de La Gargantilla y del Mostajo.

Desde el camino del canal se puede divisar La pista del Rio.

Arroyo de La Vaqueriza.

Camino del Canal de Agua, casí junto al embalse del Tejo.

Embalse del Tejo.

Arroyo que baja de La Chispa.

Entrada del arroyo del Tejo o de Las Tabladillas al embalse.
Arroyo del Tejo o de Las Tabladillas.

El mismo arroyo. Puente en la umbría.

Camino hacia Marichiva.

Collado de Marichiva. 1.753 m.

1ª fuente de Marichiva.

Fuente del Tejo.
2ª Fuente de Marichiva. He de decir: Gracias amigo Javi, la he conocido gracias a ti. 

Fuente del Tejo.
Camino desde Marichiva hasta los Ojos del rio Moros.

El mismo camino que la anterior.

Ojos del rio Moros.

Valle del rio Moros, bajando de Los Ojos.

Embalse Vado de Las Cabras.

Entrada del rio en el Embalse Vado de Las Cabras.

Pantalla del Embalse.


Rio Moros.

Salto de La Trucha.

Arroyo del Bercial entrando en El Tejo.

Embalse del Tejo.


Bonito tramo del Arroyo del Patarro, entrando en El Tejo.

El Tejo.

Rebosadero del Tejo.

Pantalla del Tejo.

Chozo de Las Tabladillas. Todos los chozos están en lamentable abandono, pero este el que más. Se construyó junto a las ruinas del que fue principal Chozo de La Garganta y casa Forestal de Los Guardas.



Máquinas de "Los Tejeros".

Rio Moros a la altura del Raso.

Rio Moros.

Más deterioro, más abandono... Fuente de Los Guijos.

Chozo de Los Guijos.

Rio Moros.

Rio Moros.

Rio Moros.

Ya saliendo de La Panera, Fuente Fría.


¡Hasta pronto!

La Maliciosa- bola del Mundo, desde La Barranca.

Ruta del día 22 de abril de 2012.

Subida por el Regajo del Cancho Negro (PR-26), hasta el Collado del Piornal.

Terminando la subidita.


El viejo pluviometro del Collado del PIornal. 2.074 m. 


Otra cima más... La Maliciosa. 2.227 m.


Vertice Geodésico de La Maliciosa. 2.227 m.



Jose M.L. lo paó un poquillo mal. Había salido de una gripe que le tuvo pachichillo. Se portó como un campeón.

Añadir leyenda

En el vertice geodésico de Bola del Mundo, Alto de Las Guarramillas.
2.262 m.
La altura de este hito, tiene algo más de 1,5m de altura, hoy se veía 40 cm. aprox.
 
Puerto de Navacerrada desde El Emburriadero.

Bajaremos por esta preciosa garganta... La Garganta del Infierno, pero la vamos a coger desde El Emburriadero.

Fuente de La Caña. Al inicio del camino de La Tubería.

Variante del camino de La Tubería. Mucha nieve muy blanda.

PR-17. Precioso sendero, casi llegando a la pista que nos dejará en el aparcamiento.

Un buen lugar para pasar el día. Chavales divirtiendose en el parque de aventura "De pino a Pino".


El peñotillo 2.124 m. Detrás, La Maliciosa.

Puente de Las Merinas en el Campo Azálvaro

Paseo del día 18 de Abril de 2012.

Esta semana la lluvia no nos ha dejado practicamente. Llevaba un montón de días que no salía al monte y ya tenía un "mono" que no era normal. Al salir del trabajo y después de comer, desde la ventana estaba viendo que la lluvía estaba ahí, lo dejaba y volvía a caer. Me pongo los achiperres de andar y llamo a mi padre para ver si me acompaña a dar un paseo por el Campo Azálvaro. Me dice que si estoy loco, qué si no veo lo malo que hace y yo le digo: ¡Yo me voy, no puedo más! Al final, nos ponemos en marcha.
Aparco el coche  aproximadamente en el K.M. 18 de la carretera autonómica SG-500 (El Espinar-Ávila) y ya desde la carretera se divisa el solitario puente, a unos 5 minutos andando.
La distancia es corta, pero el fuerte viento y la lluvia, hacen que no sea muy agradable la visita.
No puedo ofrecer mucha información sobre este bonito puente recién restaurado, decir de él que es muy frecuentado por los pescadores espinariegos, que es paso de la Cañada Real Leonesa Oriental y aunque se encuentra el acceso cerrado, al ser Cañada nadie os puede negar el paso, solamente hay que volver a cerrar la puerta.
Al haber sido restautrado, ha perdido su encanto antiguo, pero no hay que negar que ha quedado bonito.
Ando pendiente de añadir algún dato más, que si lo consiguiese, ampliaría la entrada lo antes posible.
No quiero marear mucho más, solamente os adjunto un articulo que he encontrado en internet, publicado en el periódico de El Pais de enero de 1997, que merece la pena leer, para haceros una idea para lo que servía el puente.

Mañanica de invierno en los campos de Azálvaro. En el cielo, una sola nube blanca, pero del tamaño del horizonte; debajo, una pradera inabarcable, blanca como la escarcha y la costra helada de los aguazales. En el centro de la pánica llanura, lejos de los derroteros de los hombres, un viejo puente ve pasar el río Voltoya por sus dos ojos dispares. Si algún poeta busca una imagen de indecible melancolía, la encontrará en el puente de las Merinas, olvidado en mitad de la nada junto a un álamo enfermo y otro caído.Son los campos de Azálvaro una vasta planicie herbosa que alfombra las tierras linderas entre Segovia y Ávila; tierras éstas de casi nadie, en las que las negras vacas avileñas rumian con la mirada perdida en las cumbres del Guadarrama. Cerrados al norte y al mediodía por suaves alineaciones de lomas, estos llanos se encharcan en cuanto caen cuatro gotas de lluvia, de ahí que el pasto crezca a ojos vistas, formando un verde corredor por el que los rebaños de la trashumancia pasaban antaño como un autocar de colegiales por una hamburguesería.
Hoy la hierba ha borrado el rastro de las dos grandes cañadas reales -la Soriana Occidental y la Segoviana- que, faldeando la sierra, venían a confluir en estos campos, pero el trasiego estacional de 700.000 merinas por este pasillo nutricio tuvo que dejar por fuerza huellas perdurables. En el cercano pueblo de El Espinar, sin ir más lejos, las ruinas del esquileo de los marqueses de Perales evocan los días de abastanza de La Mesta, cuando a finales del siglo XVIII había en tierras segovianas 36 ranchos como éste pelando ovejas a troche y moche. El de los Perales tenía una nave con cabida para 320 tijeras, pero además contaba con lanera, corral para marcar, cocedero de pan y cinco encerraderos capaces para 15.000 cabezas. En la fachada, junto al escudo y la cruz de Calatrava, se puede leer: "Fabricóse esta portada, casa y esquileo a expensas de doña Antonia de Velasco y Moreda, marquesa de Perales del Río. Año 1728". Otra memoria de indecible nostalgia.
A tres leguas escasas de El Espinar (a 14 kilómetros) y al poco de rebasar un caserón abandonado que se alza junto a una chopera en la margen derecha de la carretera hacia Ávila, una cancela metálica a mano izquierda indicará al excursionista el paradero del puente de las Merinas. Le bastará seguir entonces hacia el sur unas nítidas roderas para, en cinco minutos de paseo, hallarse a la vera del Voltoya y su anciano paso preterido.
El de las Merinas es un puente a la usanza medieval, de mampuestos de granito, con dos ojos asimétricos y rasantes en lomo de asno. En tiempos, sirvió para el pontazgo, peaje que debían apoquinar los mayorales después de que se contasen una a una las lanudas que por él pasaban. Mas ahora, arruinada la trashumancia, contar ovejas no es más que un derecho gratuito todo insomne, y el puente de las Merinas no impone otra tasa que la añoranza.
Una vez satisfecho ese tributo sentimental, el caminante avanzará por la orilla izquierda del río -separándose de ella para sortear innumerables charcas y regatos- hasta el siguiente puente -éste moderno, de tres ojos y al servicio de una carretera-, y aún más allá, hasta la cola del embalse del Voltoya. No reflejarán ya estas aguas el fulgor de los ejércitos de vellones. Pero, a falta de ovejas andariegas, otras son las reinas fugaces -reinas por unos días- que se miran en el espejo del Voltoya remansado: garzas reales, cercetas, ánades reales y porrones comunes; somormujos lavancos y zampullines, los meses más fríos; así como bandos de grullas y gansos en sus viajes migratorios de primavera y otoño. Se perdieron las ovejas, pero el espíritu inquieto de la trashumancia aún tiene alas.








Aguas arriba mirando a El espinar.

Aguas abajo, no muy lejos del Embalse de los Serones.





K.M.18 Mirando a El Espinar.

Puerta de acceso que siempre debemos dejar cerrada.


K.M.18 hacia Ávila.

Esta foto no es mía, la adjunto para que veaís como estaba anteriormente.

Esta foto tampoco es mía.